martes, 23 de julio de 2013

"El Tata", un bielsista convencido

"Ve y pegala tú, Tata, carajo". Esa frase escucharon todos los aficionados que se congregaban aquella tarde en el Parque de Independencia, ese estadio que ahora conocemos como Estadio Marcelo Bielsa. Newell's Old Boys recibía a su rival más directo por el título, Boca Juniors. El equipo bonaerense venía de proclamarse campeón del torneo apertura de ese mismo año y quería revalidarlo en el torneo clausura, pero en Rosario no iban a permitírselo. Marcelo Bielsa se había embarcado en la aventura de dirigir a un equipo con una mezcla explosiva entre jugadores muy jóvenes y jugadores con una gran veteranía. Pochettino, Gamboa, Berizzo, Berti... eran las apuestas arriegadas de "El Loco" procedentes de la B de "La Lepra". A todos estos jóvenes se unían dos jugadores que rondaban la treintena que venían de ser grandes estrellas en el fútbol argentino como Llop y Martino. Precisamente este último era la clave de aquel equipo. "El Tata" era el alumno aventajado de Marcelo Bielsa y no tardaría en demostrarlo tras su retirada. Esa frase con la que empezábamos podría reflejar perfectamente el traspaso de poder que "El Loco" le haría a su pupilo y que este no estaba dispuesto a rechazar.
"El Tata" no iba a desaprovechar el legado que le había dejado Bielsa en su etapa como jugador de Newell's. Las charlas anteriores a los partidos de aquel año 92 se convertirían en una de las motivaciones esenciales que marcarían a Martino como entrenador. Esa solamente sería una de ellas y no la principal, porque había una por encima de todas: el amor incondicional por "La Lepra". "El Tata" no podía vivir su carrera de técnico sin dirigir al equipo de su corazón y proclamarse campeón como había hecho su maestro. El estadio Marcelo Bielsa sería testigo del éxito de "El Tata" esta última temporada. Ese éxito es precisamente el que le ha abierto las puertas de uno del mejor equipo de los últimos tiempos. La inoportuna recaída de Tito Vilanova en su enfermedad es quien ha dejado un hueco en el banquillo del Camp Nou que Martino tiene que mantener ese hambre de títulos en la Ciudad Condal. Para ello, "El Tata" tendrá un elenco de estrellas capitaneadas por Leo Messi, un leproso como él, acompañado de Andrés Iniesta, Cesc Fábregas, Xavi Hernández, Gerard Piqué y el recién llegado Neymar. La intensidad en la presión en la recuperación de balón, el juego combinativo empezando por el portero, la obsesión extrema por el rigor táctica... son las señas de identidad que hemos visto en Olimpia, Cerro Porteño, Newell's Old Boys o la selección de Paraguay. Todo eso tendrá que poner en práctica "El Tata" para mantener al Barça en la cabeza del fútbol europeo y solo así podremos decir que una vez más el alumno ha superado al maestro.

miércoles, 10 de julio de 2013

Las dos orillas del Merseyside buscan la revolución

Liverpool vivió sus años de máxima excelencia con la irrupción de The Beatles en los años 60. Los miles de fans abarrotaban las calles cada vez que aquellos cuatro jóvenes con pelo largo, trajes oscuros y corbatas estrechas se dejaban ver por la ciudad del Merseyside, pero no sería la única edad dorada de la ciudad inglesa. En los años 80, Liverpool volvería a vivir su pleno apogeo, pero esta vez sería el fútbol quien llamase la atención de sus habitantes. Gary Lineker se convertía en el gran ídolo de la afición toffee mientras Kenny Dalglish se ganaba el corazón de la hinchada red. Sin embargo, todo eso ha cambiado. El Liverpool ya no es ese equipo arrollador de las décadas de los 70 y los 80 sino que se ha convertido en un equipo destinado a luchar por entrar en los puestos de Europa League mientras el Everton tiene que tratar de reinventarse con la marcha de David Moyes a Manchester.
El Liverpool quiere recuperar su estela de grande en la Premier y Brendan Rodgers parece que es la mejor opción para conseguirlo. La segunda temporada tiene que superar las sensaciones de la primera donde el equipo acabó practicando un fútbol espectacular, pero los resultados no acompañaron como deberían. La afición red ha decidido entregarse al ex técnico del Swansea para reconducir la situación del conjunto red. Los españoles han vuelto a tomar el terreno de juego de Anfield con la llegada de Iago Aspas para poner la garra y el gol en la mediapunta y Jose Alberto para ser un puñal en la banda izquierda. La salida de Luis Suárez parece inminente por lo que desde los despachos del Liverpool han puesto la máquina a funcionar para buscar un buen delantero que supla la baja del uruguayo. Benteke es la opción preferida, pero el Tottenham también tiene el ojo puesto en el delantero del Aston Villa. Steven Gerrard sigue siendo el timón del equipo y Suso es la gran esperanza de futuro junto a Coutinho. Llegar a los puestos de Champions es la gran obsesión de esta temporada en esa orilla del Merseyside.
La otra orilla del río que cruza la ciudad de Liverpool también está tratando de asentar su nuevo proyecto tras la marcha de David Moyes rumbo a Manchester. Son once años bajo el mando del escocés con la afición de los toffees entregada, pero su predecesor no es ningún novato en la Premier. Roberto Martínez se ha ganado un puesto en la élite de los banquillos ingleses a base de trabajo y táctica en los banquillos de Swansea y Wigan. Bob es la máxima expresión del entrenador obsesionado con los conceptos tácticos y Goodison Park es una gran plaza donde demostrarlo. El entrenador español se ha rodeado de viejos conocidos en su nuevo proyecto con la llegada de Arouna Koné para darle mordiente y gol a un equipo que nunca ha destacado por el exceso de gol de sus delanteros y la más que posible incorporación del jóven Joel Robles para defender la portería como ya haría en la segunda vuelta de la pasada temporada en el Swansea. Sin embargo, el gran éxito de Bob es la cesión de Gerard Deulofeu procedente del Barça. La joven perla de La Masía llega a la ciudad de The Beatles para poner la velocidad y el desborde desde el flaco izquierdo y confirmarse como la gran estrella que ansían en Barcelona. Los viejos rockeros como Osman o Jagielka siguen formando la espina dorsal de un equipo preparada para dar guerra a cualquiera que visite Goodison Park.
Liverpool quiere recuperar las grandes luces de los años 80 y la llave queda en las manos de Roberto Martínez y Brendan Rodgers. La revolución en las orillas del Meyreside ha comenzado.

martes, 9 de julio de 2013

Simeone: director de un conjunto de cancheros

Parece difícil. pero la directiva del Atlético de Madrid alguna que otra vez aislada tiene sus aciertos, Simeone es el mayor en los últimos quince años. Nadie conoce el club tan bien como El Cholo y nadie puede imponer esa garra que exige el público de El Calderón como él. La palabra exacta para definir al entrenador del Atleti es una que les gusta mucho utilizar en su tierra argentina: canchero. Es difícil encontrar una definición concreta para la palabra canchero, pero sería algo así como un jugador con la lucha como principal rasgo de su fútbol y que se convierte en ídolo de la hinchada. El Cholo representaba eso como jugador y no puede esconderlo en su etapa como entrenador. Su paso por el Monumental, "La Academia" y Catania forjaron un sistema muy definido con la entrega y las salidas rápidas como principales características, es decir, el vivo ejemplo del propio Simeone en su etapa de futbolista. El Atleti era el mejor escenario para presentarse ante el gran público y su influencia hoy por hoy es insuperable. Hace un año y medio, los colchoneros eran un equipo apagado, sin fútbol y sin ambición, El Cholo se encargó de cambiarle la cara a ese equipo y hacerle campeón de Europa League y Copa del Rey. Sin embargo, el verdadero reto se presenta esta temporada con la marcha de futbolistas importantes y con la vuelta a las grandes luces de la Champions League donde el Atleti tiene que mostrar una imagen cuanto menos digna.
La marcha de Falcao ha dejado un hueco enorme en la delantera del conjunto colchonero, pero la llegada de un goleador nato como David Villa crea un halo de esperanza para el nuevo proyecto de Simeone. Todo el mundo esperaba el desembolso de una cantidad importante para hacerse con un delantero centro, pero El Cholo parece que tiene una idea un poco diferente. La llegada de Villa, el surgimiento de Diego Costa, la más que esperada recuperación de Adrián y la posible llegada del Papu Gómez parecen ser las opciones de este nuevo Atleti para la parcela goleadora. Simeone está convencido para gastarse el dinero en un mediapunta de calidad. Diego Ribas es el favorito, pero sus pretensiones económicas se presentan demasiado elevadas para el Atleti, por lo que los argentinos toman fuerza para reforzar esa posición. Nico Gaitán, Erik Lamela y Gio Moreno son las opciones que más gustan al técnico rojiblanco. Los dos últimos son viejos conocidos de Simeone que les dio plena confianza en River y Racing. Por su parte, Nico Gaitán es la viva imagen de eso que llamábamos cancheros y en Lisboa pueden dar buena cuenta de ello. Esas son las opciones colchoneras, pero Simeone se guarda un as en la manga: Óliver Torres. El canterano es la gran joya del Atleti y El Cholo quiere darle la alternativa esta temporada convirtiéndole en el motor del equipo colchonero.
Muchas opciones y una sola solución para El Cholo, que una temporada más tendrá que luchar contra todos los elementos a pesar de la lamentable gestión de los despachos rojiblancos.

lunes, 20 de mayo de 2013

Adiós al fútbol de otra época

Recuerdo esos dos goles de Inzaghi en la final de la Champions ante el Liverpool, el penalti decisivo de Shevchenko ante la Juve en la final de Champions en Old Trafford, esos desplazamientos en largo y esos lanzamientos de falta de David Beckham que tantas veces sobrevolaron El Teatro de los Sueños, los 150 tantos de Owen que trajeron tardes de gloria a Anfield, el eterno halo de perdedor que siempre rodeó a Michael Ballack, la entrega de Paul Scholes en el centro del campo del Manchester dirigido por su padre futbolístico Sir Alex Ferguson, Carragher levantando la Champions a lo más alto de Estambul... cosas que ya nunca más podremos ver salvo en vídeos de esos años, porque esa generación ha dicho adiós para siempre. Esos futbolistas que marcaron a todos los niños amantes del fútbol nacidos en los 90, dejan su sitio en el campo precisamente a niños nacidos en esa década, ellos son los llamados a recoger la estela dejada por este grupo de futbolistas que en un momento u otro, con más suerte algunos que otros, saborearon las mieles del éxito. Todos saben lo que es levantar una copa de una liga, da igual que sea inglesa, alemana, italiana o española. Muchos conocen la sensación de ver como La Orejona pasaba por sus manos y podían besarle. Algunos incluso saben lo que es tener en sus vitrinas esas miniaturas de una Copa del Mundo y de una Eurocopa. Todos ellos son el éxito hecho persona, aunque a alguno siempre le hayan señalado como el eterno perdedor.
Beckham era el toque, Scholes la lucha, Owen la inteligencia, Carragher la contundencia, Inzhagi el gol, Ballack la potencia, Ferguson la pizarra y Shevchenko la clase. Todos y cada uno de ellos tenían algo que les hacían especiales, por eso ahora da pena ver que gran parte de los ídolos de tu infancia dejan el deporte rey. Sí, sé perfectamente que esto es algo cíclico, pero cuando ves acabarse algo que ha formado parte inherente de tu infancia no es fácil. Muchos niños hemos tenido la camiseta del Milán con la publicidad de Opel y el nombre de Shevchenko y número 7 cubriendo la retaguardia o esa camiseta del ManU de Sharp con los cuellos negros y los números 7 y 18 de David Beckham y Paul Scholes en la espalda. Decidir quien es el mejor de todos es cuestión de simples gustos porque todos fueron excelentes futbolistas, aunque Ballack siempre haya estado cubierto por un cierta sombra negra, que no le ha permitido triunfar en los grandes torneos internacionales. Sin embargo, no todo se fragua dentro de un terreno de juego, sino que muchas veces tenemos que mirar a esos trozos de piedra o plástico clavados siempre en la banda llamados banquillos, donde por encima de todos siempre brillará la luz sagrada de un escocés con gafas redondas y chicle en la boca, Sir Alex Ferguson. Son más de dos décadas en ese banquillo incrustrado en la grada de Old Trafford, que ya nunca más le verá salir a dar instrucciones. Es el fin de una época, aunque aún nos queda agarrarnos a Steven Gerrard, Andrea Pirlo, Alessandro Del Piero y al sempiterno Ryan Giggs, que su llama aún sigue luchando por no apagarse, pero que dentro de muy poco tiempo lo hará, para decepción de los niños de los 90.

sábado, 18 de mayo de 2013

Un general de La Pampa contra el Imperio Mourinho

Madrid, 17 de mayo de 2013. Once soldados dirigidos por un general venido directamente desde La Pampa se enfrentan al imperio del capitán Mourinho. Una maldición planea sobre el ejército rojiblanco: 19 años sin ganarle un partido al Real Madrid. Esta era la ocasión perfecta para romper el maleficio. Los blancos salieron fuertes al partido con la intención de seguir minando una moral rojiblanca que llegaba por los suelos, pero esta vez Simeone tenía preparado a sus pupilos. El primer asalto fue para los de Mourinho con un córner a raíz de una pérdida en el centro del campo de Mario Suarez. Özil puso la bola en la cabeza de un Cristiano, mal defendido por Godín, que remató ajustado al palo izquierdo de Courtois para poner el 1-0. Primer asalto para el equipo blanco y parecía que la Copa no se iba a mover del Santiago Bernabeu, pero los rojiblancos de Simeone no eran los mismos que en otras ocasiones. Los rojiblancos en lugar de hundirse empezaron a gozar de sus mejores minutos con un Diego Costa revolucionando todo el frente de ataque. Esos minutos se tradujeron en el empate cuando Falcao se inventó un pase magistral desde el centro del campo para un Diego Costa que tiró una diagonal perfecta y se plantó solo ante Diego López. El brasileño no iba a perdonar y le daba el segundo asalto a los rojiblancos. El descanso llegaba con un Atlético crecido y un Madrid tocado.
Simeone aleccionó bien a sus soldados en el descanso para aguantar la ofensiva blanca que se le venía encima en los primeros minutos de esta segunda parte y los rojiblancos lo entendieron a la perfección. La marña defensiva rojiblanca impidió que los blancos se volvieran a poner por delante estrellando hasta tres vesces los balones en los palos. Courtois se erigió como el gran salvador de los rojiblancos con paradas milagrosas. El partido estaba abocado a la prórroga, donde se decidiría finalmente la batalla.
El Atlético salió más enchufado ante un Real Madrid dubitativo que no encontraba una respuesta desde el banquillo, donde Mou había desparecido hacía veinte minutos por salir a protestar una jugada. La tragedia se mascaba en el Bernabeu con una doble ocasión de Diego Costa que detenía Diego López. Era el primer aviso de un Atleti que veía que la Copa podía viajar para el Calderón. Rondaba el minuto 97 cuando Koke tiró un corner que rebotó en un defensa blanco y volvió a sus pies. El mediocentro puso un centro magistral al primer palo donde apareció imperial la cabeza de Miranda adelantándose a la salida de Diego López y poner el 1-2. La guerra se ponía de cara para los atléticos. El Madrid sacó el séptimo de caballería y trató de igualarlo con más corazón que cabeza, pero ya era tarde y los rojiblancos tenían bien asentada la formación defensiva. Cristiano perdió los nervios y se fue al vestuario antes de tiempo por darle una patada en la cara a Gabi, Di María pidió un penalti inexistente y Karanka montó un espectáculo en el área técnica porque veía que el partido se le iba. Y efectivamente se le fue, Clos Gómez pitó el final y la alegría se desbordó en el bando rojiblanco. La guerra había sido ganada y ya no existía esa maldición ante el eterno rival. La frase del tifo de los aficionados rojiblancos se había cumplido: "Vosotros domináis el mar, nosotros la capital"

viernes, 3 de mayo de 2013

Humillación y empieza la reconstrucción

Hace demasiado tiempo que se habla de un fin de ciclo del Barça y evidentemente algún día tendrían que acertar. El día ha llegado pero tampoco podemos de hablar de un fin de ciclo cuando caes eliminado en unas semifinales de Champions, tienes la liga casi ganada y conservas jugadores como Iniesta y Messi que se sabe que al año siguiente volverán a un nivel alto. A pesar de esto, el Barça tiene que hacer muchos cambios en una plantilla que ha llegado a final de temporada exhausta por la falta de rotaciones y mermada por las lesiones de jugadores importantes especialmente en defensa. La enfermedad de Tito Vilanova ha matado también muchas de las esperanzas de esta plantilla de cara a las aspiraciones de esta temporada, aunque a este nivel las excusas no sirven. Precisamente el propio Tito, durante el tiempo que ha podido sentarse en el banquillo blaugrana, ha sufrido también la sombra alargada de su predecesor Pep Guardiola. No debe ser fácil llegar a un banquillo donde el anterior entrenador ha ganado todo y deja las expectativas de los aficionados por las nubes. El Barça debe comenzar una "reconstrucción" conservando el esqueleto de la actual plantilla pero introduciendo jugadores de calidad en posiciones claves que este año se ha demostrado que flojean cuando los problemas físicos aparecen.
El primer paso que debe seguir el club es una fuerte operación salida para sacar fondos con los que poder asumir este verano el fichaje de tres o cuatro jugadores de calidad. Alexis, Villa, Alves, Afellay... están el disparadero y parecen los más jugadores más jugosos para poder sacar una cantidad de dinero importante con la que empezar la reconstrucción. El segundo punto clave es afrontar los problemas en la portería, el club debe sentarse con Valdés para tratar de revocar su decisión de salir el próximo verano cuando termina contrato. Si el portero catalán no cambia de opinión, el Barça tiene que comenzar ya la búsqueda de un portero de garantías que supla la baja de uno de los mejores porteros del mundo en estos momentos. Tito también tendrá que lidiar con el problema del mediocentro donde Xavi poco a poco irá bajando su nivel debido a la edad y el técnico tendrá que buscarle una alternativa al de Terrasa. La solución es muy simple y pasa por introducir a Cesc en esa posición imitando su etapa en el Arsenal con Wenger porque por mucho que se le haya probado de falso nueve, mediapunta... Fábregas continua siendo un mediocentro puro. Pero entremos en materia de fichajes, ¿qué necesita el Barça y que tiene en su agenda para la próxima temporada? Sin ninguna duda el primer puesto que preocupa en Barcelona es la posición de central que hace años que necesita un repuesto de garantías ya que Puyol tiene problemas físicos, Bartra aún está muy verde y con Mascherano y Piqué no llega para cubrir esta posición. El elegido parece el central del Dortmund, Hummels, pero no será fácil sacárselo a los alemanes por lo que existe un segunda opción que sería el central brasileño de la Roma, Marquinhos. Ambos jugadores encajarían a la perfección en el estilo de los azulgranas porque son jugadores con gran salida de balón y una anticipación espectacular y no sería descartable que llegasen los dos este verano. El Barça también quiere pegar un pelotazo en el verano y la opción perfecta parece el astro brasileño Neymar, que parece haberse convertido en la gran obsesión de Rossell en los últimos años. El jugador del Santos será sin ninguna duda una estrella de nivel mundial porque tiene todas las cualidades posibles pero quizás no sea lo que realmente necesite el Barça. El conjunto azulgrana debería centrar su búsqueda en un delantero centro goleador, aunque Neymar también sea un gran goleador, y para ello tendrían que volver a pelearse en los despachos con los alemanes para conseguir hacerse con los servicios de Robert Lewandowski. El delantero polaco podría adaptarse perfectamente al estilo de toque blaugrana y facilitaría mucho la labor de un Leo Messi, que hace dos años que vive en un sobremarcaje constante.
El verano decidirá quienes serán los refuerzos de este equipo para la próxima campaña pero parece que se avecina un mercado movido en Can Barça

jueves, 20 de diciembre de 2012

Oporto, ese gran desconocido


Oporto alcanzó la gloria hace dos años ganando la Europa League con Radamel Falcao como principal estrella. Ese mismo año el colombiano salió del equipo y todo hacía presagiar que los portugueses se hundirían pero nuevamente apareció la figura de un Pinto Da Costa, que se caracteriza por el fichaje de jóvenes estrellas a las que luego saca una rentabilidad impresionante. Con el fichaje de Radamel Falcao por el Atlético de Madrid, el Oporto se sacó 40 millones de euros que fueron directamente a los fichajes de James Rodríguez, Jackson Martínez o Steven Defour. El equipo portugués ya tenía un nuevo proyecto en marcha para seguir mantiendo su hegemonía en la competición nacional y recuperar su puesto en la élite del fútbol europeo.
El Oporto ha sido la gran revolución de esta fase de grupos de la Champions dejando fuera a un equipo muy peligroso como el Dinamo de Kiev y quitándole la primera posición al PSG de los petrodólares. Las explosiones de Danilo desde el lateral derecho son una baza importante de un equipo férreo en defensa y con un juego atrevido en ataque. Lucho Gónzalez, Joao Moutinho y Steven Defour son la brújula de este nuevo proyecto portugués mezclando la entrega del belga, la calidad del portugués y la llegada del argentino, pero la gran baza de Victor Pereira ha sido la conexión colombiana en la punta de ataque. El técnico luso ha sabido asociar la calidad de James Rodríguez con la potencia y el gol de Jackson Martínez. El número 10 es el centro de las operaciones de este equipo con sus pases filtrados jugando entre líneas y el 9 es la viva imagen del gol dentro del área con su infinidad de recursos y su potencia. Por todo esto y mucho más el Oporto es el gran tapado en esta edición de la Champions, quizás alguno pueda llevarse una pequeña sorpresa en una eliminatoria con los lusos